El campamento de formación tiene como finalidad marcar un primer gran hito en el caminar - personal, comunitario y generacional - en el seguimiento de Jesús según nuestro carisma cvx, especialmente al comenzar la etapa jóvenes.
Son varias las cosas que rescato de mi experiencia en Campamento de Formación. Una de las cosas clave fue reencontrarme con el movimiento, con una CVX joven nacional, llena de vida y compromiso, pudiendo concretizar la idea de ser cuerpo y ponerme al servicio de ella donde más se necesite.
La experiencia con las familias de Tirúa me enseñó a aprender a gustar de las cosas simples que tiene la vida, a vivir de lo sencillo y ser feliz a partir de lo que tenemos. Sin embargo, la palabra presente en toda mi experiencia fue valorar.
Aprendí a valorar la vida en el campo, a ver todo el esfuerzo y sacrificio que pone la gente para salir adelante, valoré la sencillez y amor que las personas expresan en cada gesto. Supe valorar también las oportunidades que tenemos y que se nos presentan día a día y que muchas veces no la vemos. Valoré a la familia y el paso del Señor en cada una de las personas que la componen. Y sobretodo escuchar al Señor a través de los otros.
Por último, agradezco, a Adolfo y Cecilia, mi familia en Tirúa, por acogerme con tanta gratuitad, ternura y generosidad, por ayudarme a crecer y hacer que esta experiencia haya sido tan enriquecedora para mí.